Formarse para estar a la altura de los niños Tapori

Artículo escrito por el equipo Tapori del Centro internacional del Movimiento ATD Cuarto Mundo.

Pasar a ser agentes de cambio

En mayo de 2023 tuvo lugar la primera formación internacional destinada a los animadores y animadoras Tapori. Esta formación se inscribía en la continuidad de un proceso que se inició en 2021 con la campaña «En busca de nuestros tesoros humanos»; a la que siguió, en 2022, la campaña «Los Tapori como agentesde cambio».

Nuestro deseo es renovar Tapori afirmándolo como un espacio en el que la infancia puede pasar a ser agente de cambio en sus respectivos entornos y con el objetivo de crear un mundo más justo. Partimos de la convicción de que tanto niñas y niños, como personas adultas, son capaces de elaborar un conocimiento a partir de su experiencia de vida que puede transformarse en una palanca para luchar contra las injusticias en su entorno.

La propuesta es ambiciosa y exigente. Alentar a los niños y niñas a ir más allá en la expresión de sus ideas, tomar en serio su palabra, favorecer la escucha y el entendimiento en grupo, encontrar formas lúdicas de trabajar un tema: son algunos de los desafíos a los que los y las animadoras deben enfrentarse cotidianamente.

  • Como apoyo para su labor, desde 2021, se ofrecen talleres en línea cada dos meses, tras la publicación de las noticias de Tapori. Ese momento es una oportunidadpara conocer la Carta Tapori y trabajar en pequeños grupos sobre un tema en concreto relacionado con la animación.

Poco a poco, la experiencia de los talleres en línea ha puesto de manifiesto la necesidad de encontrarse en persona, para consolidar la dinámica y continuar estos espacios de formación mutua. Surge, entonces, la propuesta de reunir a los y las animadoras para participar en una formación presencial en el Centro internacional de ATD Quart Monde, en Méry-sur-Oise, en Francia.

El título «Estar a la altura de los niños Tapori» muestra bienel nuevo impulso que Tapori pretende dar. A pesar de su corta edad, los niños y niñas no son inferiores a los adultos. Sus ideas merecen atención y teníamos la obligación de desplegar los medios necesarios para responder a sus expectativas.

El papel de las personas adultas que se comprometen con ellos es bastante particular, como afirma Jireh, animador Tapori de la República Democrática del Congo:

  • «Para desempeñar un papel en la vida de los niños hay que aprender a estar a su altura. Estar a la altura de los niños y niñas no es actuar en su lugar, sino estar a su lado. El animador ideal está ahí y los acompaña cuando ellos actúan.»

Otro tema, también importante, que se abordó durante la formación: el incremento del poder de acción de la infancia en su entorno a partir de sus propios medios sin esperar a ser adultos, para cambiar las cosas.

Olga, una animadora Tapori de la República Centroafricana, comparte su toma de conciencia:

  • «He aprendido algo que me ha gustado mucho. A veces decimos que los niños y niñas son el futuro, pero gracias a esta formación he entendido que los niños pueden actuar desde el presente.»

Una diversidad a imagen de nuestro Movimiento

Esta formación ha reunido a unas cuarenta personas de 18 países distintos. También ha reunido una gran diversidad de culturas, de experiencias de vida y de vías de compromiso.

Para Laurent, animador Tapori de Burundi, esta diversidad de experiencias ha sido fuente de inspiración:

  • «¡Son muchos los que me han inspirado! La forma en la que viven sus compromisos en las acciones que llevan a cabo en sus países es inspiradora. Esas experiencias han respondido a desafíos a los que hacemos frente cada día. Me han alentado a adaptarlas a nuestro contexto y en nuestro propio equipo en Burundi.»

Estas palabras hacen eco a las de una animadora de la isla de La Reunión que habla de la energía y de la motivación que provocó el encuentro:

  • «Ha sido muy positivo para mí conocer a todas esas personas. Ha fortalecido mi deseo de seguir con los niños y niñas de mi barrio. A veces estamos cansados, no tenemos muchas ganas, pero esto me ha dado ganas de seguir peleándome por esos niños.»

De forma general, esta formación era también una oportunidad de formarse en el Movimiento. La diversidad de personas era reflejo de las relaciones que buscamos en el Movimiento internacional ATD Cuarto Mundo. Encontramos «relaciones de igualdad», como decía Annie, animadora de la Costa de Marfil:

  • «Lo que he entendido es la igualdad. Todo el mundo tiene un lugar, seas pobre o rico, mal vestido o con buenas condiciones. El énfasis se pone en el valor del ser humano. Cada quien tiene algo preciado y precioso en sí que dar.»

Fuerzas para el futuro

Después de esta formación, a su regreso, los participantes tenían la tarea de retransmitir lo que habían aprendido a las demás personas que, localmente, están implicadas en la animación Tapori. Varios equipos llevaron a cabo formaciones en su barrio o su ciudad.

En la Isla Mauricio, Vanina y Martine organizaron un encuentro de animadores para poder dialogar sobre las ideas más importantes de la formación internacional. Una persona que participó en este diálogo dijo:

  • «Me gusta el impulso que ha dado y el entusiasmo que transmiten Martine y Vanina después de la formación. Su estupenda retransmisión me llena de esperanza de cara al futuro.»

En Suiza, las animadoras presentes en la formación se van con nuevos objetivos para sus acciones:

  • «Voy a tratar de tener más relación con las familias para conocerlas mejor.»

¡Esperamos que el tiempo intenso que vivimos juntos sea el camino del compromiso de los niños en sus comunidades!


Encuéntrenos en la página del sitio internacional de ATD Quart Monde para seguir los próximos avances y las próximas propuestas.