La musica clásica, invitada de honor en Noisy-le-Grand

El viernes 11 de noviembre de 2016, sesenta años exactos después de que Joseph Wresinski se instalara en el asentamiento de Noisy-le-Grand [en la Región de París], se ha celebrado en el Centro de ATD Cuarto Mundo de Noisy un concierto de música clásica por parte del grupo artístico Jubileo.

Este concierto es el primero de una larga serie de conciertos que se quieren realizar a lo largo de todo el año 2017. Jubileo normalmente interpreta en lugares en los que la música clásica no suele tener cabida (cárceles, hospitales y, el año anterior, en el campamento de migrantes de Calais «la Jungla»), para que todas las personas puedan disfrutar de buena música. Gran parte del público asistente venía por primera vez a un concierto de música clásica.

La empresa de economía solidaria de ATD Cuarto Mundo, Trabajar y Aprender Juntos (TAE) fue la anfitriona del evento. Asimismo esta jornada sirvió para recordar que el padre Joseph Wresinski llegaba al asentamiento por primera vez en julio de 1956, antes de instalarse definitivamente el 11 de noviembre de ese mismo año. Sesenta años más tarde, 150 personas, vecinas y vecinos de Noisy y del Barrio de Promoción Familiar, se reunían en torno a los músicos y cantantes de Jubileo para señalar este aniversario.

noisy-2Marie y George, que entonces vivían en el asentamiento de Noisy, introdujeron el concierto con la narración de cómo era su vida antes y después de la llegada de Joseph Wresinski. Marie lo explicaba de este modo: «Era la miseria extrema, pero también el calor humano, porque había tanta miseria que estábamos obligados a ayudarnos mutuamente. […] Había mucha gente que pasaba pero nadie se quedaba, tenían miedo de la extrema miseria que veían y entonces, vimos llegar al padre Joseph. Pensamos que el también se marcharía. Pero se quedó. ¡Enseguida se apoyó en lo que ya hacíamos, pero que eran cosas muy improvisadas, y poco a poco con él las cosas se organizaron!» George, su marido, añadió: «Lo que yo retengo es cuando me contrató. Un día me preguntó si me interesaba participar en una formación en Lille que duraba cinco años. ¡Qué suerte tuve! Yo, que me encontraba en la más profunda de las miserias, poco a poco me confió responsabilidades. Estaba el padre Joseph, estaban los voluntarios, estaban los tipos como yo con una formación y era en verdad como una cadena en la que los eslabones se engranaban uno con otro y, con los jóvenes, todo se abrió

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La obra interpretada fue Stabat Mater de Haydn: «La Madre estaba de pie». Se dedicó a todas las madres del asentamiento de Noisy-le-Grand y a todas las madres valientes que observan el sufrimiento de sus hijas e hijos por la miseria y, a pesar de ello, se mantienen en pie.

La lectura de textos se intercalaban con la interpretación musical. Estos textos de grandes autores, entre ellos Joseph Wresinski, presentaban mujeres de una gran valentía, madres maltratadas por la vida, con frecuencia solas, excluidas por el resto de la sociedad.

  • «¿Qué certeza puede tener una joven apoyada en el quicio de una puerta, presa del hambre, con miedo? ¿Quién recibirá el mensaje de su hijo? El mensaje de la miseria. ¿Quién escuchará su llamado al amor y a la paz? – Joseph Wresinski

El actor cada vez que leía los textos esculpía una estatua de esta «Madre en pie» frente a los ojos del público.

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El concierto recibió una calurosa ovación, teniendo que tocar de nuevo diferentes piezas ante un público entusiasta. Laurence Benezit, solista soprano y organizadora del evento explicó que el grupo artístico Jubileo había estado profundamente marcado por la lucha de Joseph Wresinski al afirmar que: «cada ser humano es capaz de transformarse, si se le abren las puertas del conocimiento«. Asimismo para Jubileo, la música no debe reservarse a una élite, sino que debe ser accesible a todas las personas: «Es necesario que todas las niñas y niños estén complacidos al sentir la fuerza de esta música que no es privilegio de algunas personas«.

Por eso invitaron a cantar al público junto con los artistas la famosa canción de Claude Nougaro «Amstrong». El encuentro continuó con el debate entre cantantes, músicos y el público. La emoción que se vivió durante el concierto estaba en todas las bocas. Una madre lo expresó con estas palabras: «Era como un viaje, me sentía transportada«.

Fotos ©  Hervé Falise