Defensores inesperados
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Los niños y niñas del «Parlamento» de la República Centroafricana están impulsando el registro de nacimientos
A menudo hablamos de las ONG y de los líderes de la comunidad como motores de cambio. Pero ¿qué ocurre cuando los defensores más eficaces de un derecho fundamental como es el registro de nacimiento son los propios niños y niñas?
En la República Centroafricana, un excepcional grupo de menores con edades comprendidas entre los 8 y los 16 años está marcando una verdadera diferencia. El Parlamento de Niños Tapori, fundado el 28 de noviembre de 2020 en Bangui, está integrado por un grupo de menores que impulsa y defiende los derechos de los niños más desfavorecidos, en situaciones de abuso y victimización. Su lema, inspirado por el padre Joseph Wresinski, fundador del movimiento Tapori, deja huella:
«Queremos que todos los niños y niñas tengan las mismas oportunidades».
Están contribuyendo a un mundo en el que todos los niños y niñas tengan su espacio y no se deje a nadie atrás.

Una solución para un reto de vital importancia
La República Centroafricana se enfrenta a infinidad de desafíos y uno de los más apremiantes es la baja tasa de registros de nacimientos. La falta de documento de identidad legal puede hacer que los niños y niñas queden excluidos de servicios esenciales como la asistencia sanitaria, la educación y la protección. En lugar de limitarse a ser receptores pasivos de asistencia, estos jóvenes se han convertido en agentes activos del cambio. A través del «Parlamento de Niños y Niñas», reciben formación no solo sobre sus derechos, sino sobre cómo convertirse en verdaderos comunicadores y organizadores de la comunidad.
Estos niños y niñas parlamentarios no se limitan a asistir a reuniones; van por los barrios. Visitan a familias, hablan con progenitores e incluso con autoridades y ancianos de la localidad. El mensaje que transmiten es sencillo a la par que convincente: «Contar con una partida de nacimiento es fundamental para nuestro futuro».
Wilibona Herman, un joven parlamentario, conoce esta lucha de primera mano: «La mayoría de los niños y niñas de la calle no tienen partidas de nacimiento, y a menudo se les solicita», explica. «Creo que esas partidas de nacimiento nos permitirían identificarlos». Comparte su propia historia de cuando lo separaron de sus padres durante un conflicto y perdió toda su documentación. «No tengo papeles, ni siquiera la partida de nacimiento», puntualiza. «Mis padres no pudieron registrar mi nacimiento». Gracias a la fundación Voix du Coeur, pudo obtener su partida de nacimiento y ya está en 5.º en la escuela Lakouanga.
El triunfo personal de Wilibona lo anima a defender esta causa: «Estoy orgulloso de haber conseguido mi partida de nacimiento y ahora es un honor para mí poder ir al colegio como los demás», afirmó. Sigue luchando para que todos los niños y niñas puedan ejercer sus derechos, especialmente el derecho a tener una partida de nacimiento. «Muchas figuras destacadas de este país y de todo el mundo tienen partida de nacimiento, y creo que los responsables políticos, los Gobiernos y los Estados deberían interesarse por los niños y niñas que se encuentran en situaciones como la mía», instó.
Esta forma de promover el registro de nacimientos es eficaz gracias a varios factores clave que aprovechan la posición única que ocupan los niños y niñas como defensores.
- Más confianza y menos desconfianza: cuando los niños y niñas defienden sus derechos ante otros niños y niñas y sus progenitores, a menudo consiguen sortear la desconfianza inherente que puede lastrar las campañas lideradas por adultos. Su mensaje parece más sincero y menos intimidante, lo que abre puertas que de otra manera podrían estar cerradas.
- Autenticidad inherente: el mensaje de los niños y niñas se basa en las experiencias que han vivido. No es un concepto teórico, sino un ruego personal. Esta autenticidad hace que su mensaje sea muy cercano y conmovedor, ya que defienden de forma sincera que sus amigos y compañeros tengan las mismas oportunidades.
- Influencia moral eficaz: para un adulto es muy difícil ignorar a un niño que le explica de forma educada pero firme la importancia de tener una partida de nacimiento. Esta dinámica traslada la responsabilidad de encontrar una solución al propio adulto, más allá de su papel en el problema, lo que se convierte en una obligación moral y personal de actuar en favor de los niños y niñas.
Este modelo de defensa liderado por jóvenes, niños y niñas pone de relieve que dar a los niños la posibilidad de resolver los retos de la comunidad no solo es moralmente positivo, sino también un enfoque muy eficaz y estratégico.

Lecciones clave
Esta iniciativa de la República Centroafricana es una gran lección para los profesionales del desarrollo y los responsables políticos de todo el mundo. Nos recuerda que:
- El empoderamiento no es solo un concepto de moda; es una estrategia.
- Las soluciones a los problemas más complejos de la sociedad pueden venir de los lugares más inesperados.
- Los niños y las niñas no son solo receptores pasivos de ayuda, son poderosos agentes de cambio.