El Cruce de Saberes desde América Latina: Un diplomado inédito en colaboración con la Universidad Autónoma de México

“No hay persona absolutamente inculta: la persona “se hominiza” expresando y diciendo su mundo. Ahí comienza la historia y la cultura”.
Paulo Freire, Pedagogía del Oprimido

A través del Cruce de Saberes, ATD Cuarto Mundo ha creado una dinámica que favorece un diálogo eficaz entre los conocimientos experienciales de las personas que viven en situación de extrema pobreza y los conocimientos académicos y profesionales.

La fuente de esta dinámica se remonta a los orígenes de ATD Cuarto Mundo y hoy en día se enriquece de su diversidad cultural.

Sumándose a los diferentes proyectos de investigación-acción participativa realizados estos últimos años en diferentes países de América Latina, ATD Cuarto Mundo ha desarrollado un programa de formación inédito: el diplomado El Cruce de Saberes desde América Latina, desarrollado en colaboración con la Universidad Autónoma de México, en el que 30 participantes (8 académicos, 10 profesionales y 12 personas con experiencia de pobreza de Bolivia, Colombia, España, Guatemala, México y Perú), se capacitan para desarrollar proyectos en Cruce de Saberes.

¿Por qué cruzar nuestros saberes?

Las personas que viven en extrema pobreza son tratadas a menudo como si fueran ignorantes e incapaces, provocando en su vida humillaciones incesantes. Asimismo, la negación constante de su pensamiento y del análisis de sus propias experiencias, así como de sus iniciativas para asegurar la supervivencia, cuestiona su dignidad y mina su capacidad de actuar.

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En este contexto, el Cruce de Saberes se convierte en un medio para redefinir su lugar en un espacio de conocimiento común, haciendo posible un diálogo improbable pero fundamental para que la vida de las personas, familias y comunidades que viven en situaciones de pobreza extrema pueda cambiar.

  • «He aprendido que lo que parece lógico no puede interpretarse de la misma manera si no partimos de las mismas experiencias. Estoy ansiosa por descubrir otros conocimientos que no tenía antes y que son complementarios a los míos. Estoy trabajando para no juzgar a la ligera esos conocimientos que me hacían sentir menos en muchos aspectos de mi vida». Silvia Pérez, participante del diplomado con experiencia propia de pobreza (España).

El Cruce de Saberes para luchar contra la pobreza extrema

Si las personas en situación de extrema pobreza son sistemáticamente excluidas del debate público, ¿cómo podremos erradicarla? El fundador de ATD Cuarto Mundo, Joseph Wresinski, obró para superar esta contradicción, desarrollando un enfoque de co-creación de conocimiento.

A lo largo de toda su historia, ATD Cuarto Mundo ha creado diversas dinámicas de intercambio de conocimientos basadas en una profunda y radical simetría de los diferentes saberes, así como en el respeto absoluto del conocimiento de los más pobres.

Entre estas iniciativas, las Universidades Populares Cuarto Mundo (UPCM) juegan un papel fundamental. Nacidas para ser lugares de expresión colectiva y de reconocimiento de los saberes de las personas que viven en la extrema pobreza, las UPCM han hecho brotar, entre personas en situación de pobreza de diferentes países y culturas, una conciencia de pertenencia a una historia común de sufrimiento, opresión y resistencia, así como una capacidad de acción y expresión pública propia.

Por otra parte, a finales de los años 90, militantes Cuarto Mundo, académicos y voluntarios permanentes de varios países europeos se reunieron en un primera experimentación que consolidó las bases del Cruce de Saberes, no simplemente como una metodología de investigación-acción, si no principalmente como una actitud a favor de una simetría radical entre los conocimientos de las personas en situación de pobreza extrema y aquellos de los diferentes actores implicados de una u otra forma en la lucha contra la pobreza.

El Cruce de Saberes favorece así la construcción progresiva de un conocimiento colectivo, pero respetando y reconociendo la centralidad de los conocimientos de los más pobres en esta nueva elaboración.

  • «Personalmente, el curso está transformando mi inseguridad. Tengo más confianza. Veo que con lo que estoy aprendiendo ahora puedo enseñar a otros, tengo que practicar, pero sé que lo conseguiré. Y profesionalmente, el diplomado me hace querer centrarme en las carreras sociales para poder ayudar a las personas que lo necesiten. Me está ayudando a redescubrir mis opiniones, mis argumentos, mis ideas, mis conocimientos. Ahora sé que soy una persona con mucho que enseñar y mucho que aprender, igual que las demás». Kassandra Villca, participante del diplomado con experiencia propia de pobreza (Bolivia).

Así, el Cruce de Saberes se presenta como una propuesta fundamental para impulsar modos de organización más democráticos, favoreciendo la participación de personas y comunidades en situación de pobreza extrema, con el objetivo de erradicarla.

  • “Comprendí con más profundidad que en un proceso de Cruce de Saberes, los participantes deben estar conscientes del poder que cada uno posee, saber cuál es, cómo se expresa, cómo lo utilizamos y para qué lo utilizamos. No sólo se trata de estar disponibles para expresar y recibir los pensamientos de otros, sino también ser conscientes de que éste viene acompañado de un poder, y debemos estarlo claramente para avanzar hacia algo “verdaderamente” colectivo». Charo Carrasco, participante del grupo de profesionales (Perú)
  • «Este curso me permite comprender que el ejercicio del poder hegemónico es también la imposición de un conocimiento único. Es necesario visibilizar otros conocimientos, lo que significa empoderar esos otros saberes. Ha sido un encuentro maravilloso de aprendizaje que nos obliga a ampliar nuestra visión de lo que hacemos como actores sociales latinoamericanos. Es un lugar seguro, amigable, de confianza, de aprendizaje, de construcción colectiva de sueños, de utopías, de creer que otro mundo no sólo es posible, sino obligatorio». Edgar Estrada, participante del diplomado del grupo de académicos (Guatemala)

Diplomado «El Cruce de Saberes desde América Latina»

Dos proyectos de investigación participativa fueron decisivos para internacionalizar el Cruce de Saberes: “La miseria es violencia; romper el silencio; buscar la paz” (2009-2012) y “Las Dimensiones Ocultas de la Pobreza» (2017-2019).

El diplomado El Cruce de Saberes desde América Latina, iniciado en 2020, da un paso más nutriéndose de las contribuciones pioneras en este continente sobre investigación-acción participativa y educación popular, logrando dar al Cruce de Saberes una impronta que lo arraiga en estas tradiciones latinoamericanas, y a la vez lo enriquece y lo renueva.

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Este proyecto es el resultado de una colaboración entre ATD Cuarto Mundo y el Programa de Investigación Interdisciplinaria «Desarrollo Humano» de la Universidad Autónoma de México.

El diplomado fue pensado originalmente para desarrollarse de manera semi-presencial a lo largo de un año, con tres semanas de capacitación presencial y trabajos locales entre las sesiones; sin embargo, la llegada de la pandemia obligó al comité pedagógico a hacer uso de una gran creatividad para convertir una parte del trabajo presencial en una capacitación a través de vídeo conferencias y plataformas virtuales desarrollada a lo largo del año en el que fue imposible reunir a personas de diferentes países.

Así, el diplomado ha terminado durando dos años, y ahora está a punto de finalizar con una semana de capacitación presencial en México en abril de 2022.

El diplomado ha capacitado a los participantes sobre los principios y las herramientas metodológicas del Cruce de Saberes, reforzando las capacidades de diferentes actores implicados en la lucha contra la pobreza: personas que viven en situaciones de pobreza, profesionales de organizaciones sociales y académicos. Todas ellas han aprendido, a lo largo de los dos años de formación, en pie de igualdad, experimentando en carne propia los frutos del Cruce de Saberes.

Esta pedagogía activa, que reconoce radicalmente lo que todos los participantes traen ya consigo no le ha restado ningún rigor a este diplomado. Al contrario, ha favorecido un aprendizaje verdadero, mostrando cómo el Cruce de Saberes se actualiza y enriquece cuando bebe, entre otros, de la Pedagogía del oprimido del brasileño Paulo Freire o de ideas como la del ser-sentipensante del investigador colombiano Orlando Fals Borda .

El diplomado se ha desarrollado abordando las tres grandes etapas de los procesos de Cruce de Saberes:

   1. Pasar de la experiencia individual al saber colectivo: en este bloque se han analizado y reconocido los diferentes saberes, sus modos de elaboración y el papel de cada uno en el desarrollo de las sociedades.

   2. El diálogo de saberes: este bloque ha examinado el proceso de diálogo entre saberes y las condiciones y habilidades que afectan a su viabilidad, haciendo particular hincapié en las diferentes lógicas a través de las que los diferentes actores de conocimiento operan y las desigualdades de poder.

   3. La coproducción de conocimiento: Este último bloque está dedicado al análisis y a la práctica de las herramientas de coproducción de conocimiento y de co-escritura, objetivo necesario para un verdadero Cruce de Saberes.

Además, los participantes, organizados en grupos locales, han ido diseñando, a lo largo del tiempo, un proceso de Cruce de Saberes que desean implementar en su localidad, un proceso real para producir transformaciones reales, liderado por los egresados de este diplomado, en el que implicar a otras personas a lo largo de los meses siguientes al fin de la capacitación.

  • «Quiero utilizar el Cruce de Saberes para que entiendan que somos seres humanos. A pesar de lo que diga la sociedad y de cómo nos etiquete, somos influyentes, e incluso indirectamente, participamos de un modo u otro en nuestra comunidad, de forma política, individual y colectivamente. Me gustaría utilizar el Cruce de Saberes para que la gente que vive en la pobreza entienda y sepa que somos importantes en la sociedad». Roxana Quispe, participante del diplomado con experiencia propia de pobreza (Bolivia).

Los frutos de este diplomado son ya visibles, diversos y fecundos. Las iniciativas que inspira, impulsadas por las personas que participan en él, hacen surgir otras nuevas, y sobre todo, tienen la capacidad de poner en movimiento a otras personas. Esta es la vitalidad que el Cruce de Saberes favorece.

Seguiremos acompañando y aprendiendo de todas ellas.