Frente a las crisis del mundo, la Declaración de Villarceaux llama a construir justicia y paz

La Declaración de Villarceaux denuncia las causas estructurales de la pobreza y llama a construir respuestas basadas en los derechos humanos, la paz y la justicia. Este artículo recoge sus principales mensajes e invita a hacer de ella una herramienta para preparar la conmemoración del 17 de Octubre, Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.

El Comité Internacional del 17 de Octubre, reunido del 2 al 6 del pasado junio en Villarceaux (Francia), ha presentado la Declaración de Villarceaux, un llamado a continuar luchando por la paz, la justicia y la protección de nuestro planeta. En la coyuntura actual, este texto pone en el centro a las personas atrapadas en la situación de pobreza, quienes sufren con mayor intensidad las consecuencias de las múltiples crisis que afronta hoy la humanidad.

La Declaración reafirma que la lucha contra la pobreza no es solo una cuestión de ingresos, sino también de derechos humanos. Sostiene que la pobreza no es inevitable, sino el resultado de decisiones políticas, desigualdades estructurales y discriminación, y llama a actuar sobre sus causas profundas.

El texto advierte sobre el impacto de la crisis climática, las guerras, las políticas de austeridad y el uso creciente de la inteligencia artificial sin garantías de equidad. Asimismo, insiste en que las políticas públicas deben diseñarse con la participación de las personas que viven en situación de pobreza, única garantía para elaborar respuestas que tengan un impacto real en sus vidas.

Un llamado a poner a las personas en el centro

En un momento marcado por profundas crisis y enormes desafíos, la Declaración de Villarceaux nos invita a volver a lo esencial: pensar las respuestas a los problemas de nuestro tiempo desde un enfoque centrado en el bienestar de las personas y no desde una lógica dominada por el poder económico y político, que solo profundiza la desigualdad, la inestabilidad y condena a millones de seres humanos a vivir en la pobreza y la exclusión, negándoles plenamente su derecho a habitar la Tierra.

La Declaración de Villarceaux concluye con un llamado a conmemorar el 17 de Octubre, Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, de manera más inclusiva y a actuar solidariamente, especialmente junto a los jóvenes y a las personas en situación de pobreza, para construir sociedades donde la paz, la seguridad y la dignidad sean una realidad para todos.

Les invitamos a leer y difundir la Declaración de Villarceaux como una herramienta para preparar la conmemoración del 17 de Octubre en sus países y para seguir sumando compromisos en favor de un mundo más justo, solidario y donde el bienestar sea un derecho para todas las personas.

Miembros del Comité Interncional del 17 de Octubre-Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza-reunidos en la Plaza del Trocadero, en París, frente a la Placa que rinde homenaje a las víctimas de la pobreza extrema.