«Somos los herederos»

Del 02 al 08 de marzo de 2017 se celebró en Dakar el segundo encuentro del Congreso de Miembros de ATD Cuarto Mundo en África. Reunió a 32 participantes procedentes de Burkina Faso, Camerún, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Senegal y Tanzania. Algunos de los participantes viven en primera persona situaciones de gran precariedad, otros viven posiciones sociales más estables, pero juntos comparten la misma aspiración de lograr una vida digna para todas las personas.

El debate se inscribe en la continuidad de un primer encuentro que tuvo lugar en julio de 2016 en Bangui (RCA), al que se añaden las preparaciones realizadas por cada una de las delegaciones en sus propios países. El conjunto de los miembros de ATD Cuarto Mundo en África había elegido dos temas principales:

  • Tal como invita la perspectiva Wresinski, y cómo afirma la orientación principal de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ¿cómo hacer para no dejar a nadie atrás?
  • ¿Cómo tener una mayor corresponsabilidad en la dirección (animación) de  ATD Cuarto Mundo, formándonos de este modo como ciudadanía responsable, en particular en el ámbito de la lucha contra la pobreza?


Este tiempo de trabajo en Dakar ha sido muy significativo, sobre todo cuando conmemoramos el centenario del nacimiento de Joseph Wresinski. El Hadj, en nombre del comité regional de preparación del Congreso de Miembros de  ATD Cuarto Mundo, lo recordaba en sus palabras de bienvenida: «Senegal fue el último país que visitó Joseph Wresinski en 1987, meses antes de su muerte. Estar aquí reunidos, implica ahondar nuestra comprensión sobre el camino de compromiso que trazó para así poder darle continuidad y para lograrlo, buscamos la manera de conocer mejor la figura de nuestro fundador«.

Herederos de un rechazo categórico de la miseria


Estas palabras de Joseph Wresinski, que permiten a los miembros del movimiento situarse como herederos de las grandes figuras de la historia de la humanidad, lanzaron el trabajo de reflexión común: «Nosotros, somos todos herederos del amor y del rechazo de la miseria que portaron y vivieron las generaciones precedentes. Somos discípulos de Gandhi, de Martin Luther King, de Raoul Follereau. Pero, sobre todo, somos discípulos de los grandes profetas de la historia del mundo. Es muy importante situarnos como continuadores porque nos devuelve a nuestro lugar. Es necesario tener mucha humildad cuando se vive en el corazón de la miseria, para no imponer y para no creer que tenemos siempre razón. Hay que saber escuchar«.

Recordaba siempre que las primeras iniciativas de este rechazo de la miseria son obra de quienes la viven y es el sentido de su mensaje grabado en el Libro de Oro de la Maison des Esclaves [Casa de los esclavos] de Gorée, donde las delegaciones pudieron vivir un momento de recogimiento. Una placa conmemorativa en el patio de esta casa museo recoge este mensaje:

Placa en la Casa de los Esclavos, Senegal

«Somos los herederos». El profesor Djiby Diakhaté, sociólogo, invitado a la mesa redonda de conclusión de nuestro encuentro, lo ha subrayado al situar la búsqueda de ATD Cuarto Mundo en sintonía con la de los escritores, filósofos, pensadores y figuras de la política africana y de otros continentes, que en su tiempo recordaron a sus conciudadanos la importancia del Ser Humano.

No dejar a nadie atrás

En ocasiones se requiere tiempo para lograr la propia transformación y solos nos sentimos impotentes. Los talleres permitieron identificar algunas acciones de lucha contra la pobreza que han contribuido a lograr cambios significativos y también poder intercambiar sobre el compromiso y los saberes precisos que permitieron dichos logros.

«Cuando conocí ATD Cuarto Mundo en Burkina Faso, acompañaba a un niño que vivía en la calle. Desde un principio me resultaba difícil acompañarlo hasta donde dormía. Soy un trabajador, me gano la vida como es debido, era necesario que rompiera algo en mi interior, que aceptara matar a ese personaje que tenía dificultades para aceptar que una persona que vive en una situación tan deshumanizadora, durmiendo en el suelo encima de unos cuantos sacos, el agua sucia, y que vivía en medio de jóvenes que se prostituían a ultranza. Si no se hubiera producido esta transformación interior, no podía haber establecido una amistad con esos niños. Si no dejamos atrás esta carcasa, este personaje, no podemos hacerlo. Tenemos que deshacernos de muchos prejuicios«. B. (Burkina Faso)

«Trabajo como educador de jóvenes que viven en situación de extrema pobreza, que están acostumbrados a robar y a fumar marihuana. Dan miedo. Voy a su encuentro y les digo que son capaces de hacer algo. Cuando empiezan a trabajar en el centro de formación, en el trabajo de forja que les enseño, siempre tienen la idea de robar y los martillos o las herramientas desaparecen. Mis propios hijos me piden que les expulse. Les digo que lo que queremos es que se conviertan en hombres íntegros. Cuando descubrí la vida del padre Joseph, entendí que incluso cuando ganas una batalla sigues siendo una persona herida. El objetivo es lograr ir hasta el final. El padre Joseph tenía la paciencia y el amor necesario para superar los límites. Los jóvenes ganan algo porque adquieren una habilidad. Pueden inclusive fabricar el martillo que habían robado al principio. Ellos también van a apoyar a los futuros aprendices que tal vez también sean ladrones, pero como yo no les eché, ellos tampoco echarán a quienes llegan«. R. (Tanzania)

La corresponsabilidad

  • «La belleza de una alfombra, está en la variedad de sus colores» Amadou Hampaté Bâ


Ser corresponsable implica tomar conjuntamente la responsabilidad en las decisiones que implican a ATD Cuarto Mundo. G., mediante el ejemplo del comité de orientación del trabajo de evaluación-programación en República Centroafricana, ponía de manifiesto los elementos esenciales que permitieron un trabajo en corresponsabilidad.

«A pesar de que la vida en el país no era fácil, tuvimos el coraje suficiente como para concluir nuestro trabajo. Para ello nos preparamos; contábamos con un método de trabajo, con un proceso: las entrevistas. Intentamos entender la contribución de las demás personas antes de comenzar a explicar nuestro propio punto de vista. Invertimos mucho tiempo en establecer una comprensión mutua porque nuestras expresiones eran muy diferentes. Nos atrevimos a cuestionarnos, nadie decidió solo«.

Esta corresponsabilidad que experimentamos como miembros de ATD Cuarto Mundo puede ayudar a transformar las relaciones que tenemos en otros espacios, entre otros, en el espacio laboral.

«Trabajo como porteadora de bultos en el mercado del puerto. Nuestra jefa es muy autoritaria y prácticamente no trabaja pero pide a todos los operarios informes al concluir la jornada. Para ella, el «informe» es el dinero que has obtenido durante toda la jornada y que ella impone dividir entre dos. Cuando está enferma, exige que se hagan contribuciones por valor de cerca de 20.000 fc. Hemos dicho que la decisión debía concertarse entre todos los miembros, esta es la gobernanza que permite avanzar y evitar la suspición. Compartí con mis colegas porteadoras el trabajo que realizamos en ATD Cuarto Mundo sobre la gobernanza, que la contribución de la inteligencia de cada persona es capital, que no hay un jefe que domine y que ordene a todos los demás. Compartir esta experiencia me ha permitido lograr que se reconozca la labor de ATD Cuarto Mundo y el beneficio que aporta a otras personas. El tiempo que dedico a ATD Cuarto Mundo no es un tiempo perdido, no son cuestiones teóricas, puesto que vivimos momentos muy similares fuera de nuestro movimiento«. L. (RDC)

PM (Senegal), el más joven de los participantes, recordaba en su conclusión: «Amadou Hampaté Bâ afirmaba que la belleza de una alfombra está en la variedad de sus colores. Entonces, para no dejar a nadie atrás, debemos cooperar cueste lo que cueste, desde ahora, desde hoy mismo. Porque la pobreza sigue estando ahí. El Congreso de Miembros de ATD Cuarto Mundo ha sido un momento en el que hemos reforzado nuestra capacidad para luchar contra la pobreza. Cooperar, eso es la corresponsabilidad».

Este Congreso de Miembros de ATD Cuarto Mundo no es un punto y final, sino una oportunidad para retomar fuerzas y continuar las acciones y proyectos en curso y movilizar a otras personas para que se sumen a esta larga marcha. «He venido hasta aquí como una sombra, una sombra de las familias de Uagadugú, y mi presencia ha servido para recordarme a mí mismo y a la asamblea que todavía hay personas más olvidadas. Ciertamente realizamos muchos esfuerzos, pero ante el sufrimiento de las personas más olvidadas, nuestros esfuerzos son irrisorios. Hablamos de futuro, pero la persona que sufre habla de presente. En este Congreso de Miembros del Movimiento ATD Cuarto Mundo en África, con el testimonio de Mamá Louise, de Reuben y de todos los demás, y los esfuerzos que he podido conocer, tengo esperanza en esta solidaridad». F. (Burkina Faso)

Al finalizar esta semana de trabajo del Congreso de Miembros de ATD Cuarto Mundo África, personas para quienes la vida diaria constituye una enorme dificultad y otras que cuentan con un papel reconocido en la sociedad afirman haber aprendido enormemente. ¿Qué otra escuela podría permitir a alumnas y alumnos tan diversos este éxito si no es la escuela del rechazo de la miseria?.

Paño realizado para la Camapaña #PobrezaNuncaMás