Las personas en situación de pobreza socias en la construcción de una Europa más inclusiva

El 5 y 6 de febrero pasados, en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas, Bélgica, se reunieron cerca de cien personas de Alemania, Bélgica, Francia, Irlanda, Luxemburgo, Reino Unido y Rumanía para participar en la Universidad Popular Cuarto Mundo europea.

Las personas, gracias a su preparación previa en las Universidades Populares Cuarto Mundo en sus respectivos países, se mostraron decididas e impacientes por hacer que los diputados europeos escucharan sus voces y, de este modo, poder cuestionar a las instituciones.

El 5 de febrero la jornada se consagró al trabajo en pequeños grupos sobre los tres temas retenidos, por su importancia, en las preparaciones nacionales previas:

  • El derecho a una existencia legal.
  • Los efectos de las políticas (nacionales y europeas) sobre la familia, para quienes viven en situación de pobreza.
  • Los indicadores de pobreza y exclusión social en Europa.

Cuestiones todas ellas que abordan aspectos fundamentales para lograr una existencia de ciudadanía plena.

Durante la mañana del 6 de febrero se dio continuidad al trabajo en pequeños grupos con el objetivo de concretar aún más las propuestas realizadas a partir de las situaciones de dificultad experimentadas. Se invitó a participar en los talleres a representantes de las redes asociativas europeas, entre otras: EAPN, FEANTSA, COFACE, la Asociación Europea para la Defensa de los Derechos Humanos, Caritas Europa, Eurodiaconia y SMES, que respondieron favorablemente a la invitación.

Garantizar a toda persona que viva en el territorio de la UE el derecho a una existencia legal

En Europa, numerosas personas carecen de existencia legal de cara a las administraciones locales y nacionales, bien porque carecen de un certificado de nacimiento o de documentos de identidad o incluso porque no se reconoce su domicilio como tal o porque no se ha acreditado su nacionalidad. De este modo no tienen acceso, o de un modo muy limitado, al derecho a la vivienda, al trabajo, a la atención sanitaria, o incluso al derecho al voto. Con frecuencia esta situación afecta a personas sin hogar, que viven en la calle, en cámpines o en situación de alojamiento temporal o catalogados como residencias precarias. Las personas afectadas son originarias de ese país, ciudadanas y ciudadanos europeos en desplazamiento o personas migrantes de terceros países.

«Sin documentos de identidad no se os abrirá ninguna puerta» Alin, Fondation Parada [Fundación Parada] con experiencia de vida en situación de calle.

«Las personas que viven en la calle no tienen ningún reconocimiento, si no tienes una dirección no tienes derecho a nada». David, de Bélgica, explica que en su país la legislación prevé que los centros sociales pueden permitir a personas en situación de necesidad, declarar la dirección de estos centros como dirección de referencia, pero, en realidad, con frecuencia los centros se niegan a ello.

Varias personas hablaron de su situación refiriéndose a ellas como «ciudadanas y ciudadanos fantasmas» de Europa y, entre otras cosas, pusieron de manifiesto la violencia a la que se ven sometidas por el hecho de no existir a ojos de los demás. «Hay una continua desconfianza contra las personas que no tienen documentación… En los Países Bajos, es fácil que te den de baja en el censo, pero es muy difícil volver a inscribirse… ¡Para poder existir tienes que ser un delincuente!» afirma Jan, a quién, durante años, en los Países Bajos, su propio país, se le ha considerado como inexistente.

Alin, de Rumanía, compartió: «Estaba enfermo y fui a ver al médico. Me dijo: Usted no tiene documento de identidad, no puedo hacer nada por usted. Si hubiera sido más grave, ¿me hubiera dejado morir?».

Delegación de Rumanía a la Universidad Popular Cuarto Mundo Europea

«Las niñas y niños que no tienen certificado de nacimiento están condenados. Y cada año hay cada vez más». Elena y Rodica, del Centre de politique pour les Roms et les minorités [Centro de Políticas Romaní y otras Minorías].

  • «En Rumanía, si la policía te detiene, rápidamente nos tramitan la documentación de identidad. ¿Por qué este trámite es más difícil de realizar para una mujer que acaba de dar a luz y quiere poder declarar a su hijo?».

Ante la falta de responsabilización por parte de las instituciones y las innumerables pruebas que hay que proveer para que se reconozca la existencia legal, el grupo propuso la expresión «presunción de existencia».
En este grupo de trabajo emerge firmemente la injusticia de las legislaciones que, en lugar de garantizar los derechos fundamentales, plantean numerosos obstáculos a las personas en situación de pobreza que se encuentran atrapados en un círculo vicioso de pruebas que proveer, un círculo infinito, de pruebas imposibles de proporcionar.

Vivienda precaria, recursos insuficientes y políticas sociales que obstaculizan la vida en familia

Otro grupo trabajó sobre el efecto de las políticas nacionales y europeas sobre las familias en situación de pobreza. El acceso a la vivienda, al trabajo informal y la separación forzada de sus hijas e hijos, con frecuencia reproducida de generación en generación, no son más que algunas de las realidades imposibles de superar y que afrontan las personas en situación de pobreza.

En Alemania actualmente se venden numerosas viviendas sociales, y en toda Europa hay viviendas vacías, sin ocupar e inutilizadas.

La delegación de Irlandaha podido abordar en profundidad lo que significa vivir en un albergue social:

  • «Puedes pasar diez años en un albergue esperando una vivienda y estar cambiando todo el tiempo de habitación o de albergue. Las habitaciones son demasiado pequeñas como para poder recibir la visita de tus hijos que están en situación de acogimiento familiar o internos en un centro».

Las prestaciones sociales son insuficientes, algunas personas explican que tres cuartas partes de las ayudas recibidas se gastan en el pago de la vivienda , dejando de este modo demasiado poco para cubrir otras necesidades esenciales.

La separación de las niñas y niños es un tema recurrente en las diferentes intervenciones:

Angélique Jeanne, Caen, Francia

«En primer lugar se tendrían que abordar las causas de la pobreza y no sus consecuencias… El presupuesto que se utiliza para el acogimiento de los niños tendría que servir de apoyo a las familias para que puedan salir realmente de su situación» afirman los miembros de la delegación de Francia. El derecho a que una persona de tu elección te pueda acompañar a las citas con los servicios de protección de menores es un avance, pero con frecuencia estos mismos servicios lo rechazan.

Los indicadores de pobreza y exclusión social en Europa

Entre las personas participantes de Francia y del Reino Unido, varias de ellas han trabajado desde hace dos años utilizando el Cruce de Saberes entre personas en situación de pobreza, profesionales e investigadores académicos, con el objetivo de determinar las nuevas dimensiones de pobreza. Reforzados por este trabajo realizado en el marco de una investigación internacional en colaboración entre ATD Cuarto Mundo y la Universidad de Oxford, han señalado algunos puntos importantes y carencias existentes en los indicadores de pobreza del cuadro de indicadores sociales de la Unión Europea.

Cada vez más se reconoce la multidimensionalidad de la pobreza y esto se refleja en el indicador principal, basado en los ingresos, la privación material y la participación a través del empleo. Pero esta multidimensionalidad es incompleta: faltan indicadores sobre las dimensiones relacionales de la pobreza y sobre su carácter sistémico. Lo que quiere decir que tendrían que tomarse en consideración las características de la sociedad que favorecen la pobreza. Funcionarios de Eurostat y de la Comisión Europea han participado activamente en este debate, lo que ha permitido abrir diferentes pistas para profundizar.

El debate en sesión plenaria

Durante la tarde se realizó una sesión plenaria en la que algunos parlamentarios y parlamentarias1Entre las eurodiputadas y eurodiputados presentes, tanto en grupos de trabajo por la mañana como en sesión plenaria están: Silvia Costa, Jean Lambert, Tilly Metz,Christophe Hansen, Julie Ward, Charles Goerens, Tom Vandenkendelaere, Lynn Boylan, Jean Arthuis, Philippe Lamberts, Marie-Pierre Vieu2 estuvieron presentes para escuchar las conclusiones de los debates realizados en pequeños grupos junto con personas que viven a diario en situación de pobreza.

La escasa presencia de europarlamentarios y otros representantes de las instituciones europeas no ayuda a eliminar el sentimiento existente de la brecha entre la clase política y la ciudadanía. Se ha desaprovechado esta oportunidad única de diálogo con personas que viven en situación de extrema pobreza y que quieren contribuir a la transformación de la sociedad, como lo expresa a través del siguiente comentario un participante:

  • «Hablamos ante escaños vacíos, ¿cómo vamos a dialogar con los parlamentarios si no están aquí?».

Sin embargo, la posibilidad de estar presente en el Parlamento Europeo y de poder expresarse ha constituido un auténtico orgullo para las delegaciones de los distintos países. Esta experiencia les empuja aún más a luchar por hacerse escuchar y respetar y que se les considere socios con quienes reflexionar y trabajar.
Es urgente que a cada ser humano se le reconozcan sus derechos y su dignidad.

La Universidad Popular Cuarto Mundo Europea esta organizada en colaboración con el: