Carta a nuestros amigos en el mundo nº98

Justicia y amor por fin reconciliadas

Por Isabelle Pypaert Perrin, Delegada General
del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo
Extracto del mensaje del 17 de Octubre 2017

¿Qué sentido tiene la vida si, cerca de nosotros, otros mueren
en la indiferencia? ¿Qué sentido tiene la vida si hay niñas y
niños que no se permiten soñar, llegando incluso a decir: “No
tengo sueños, no sirve para nada, sé que nunca se van a
cumplir?”. ¿Qué sentido tiene la vida cuando se excluye a los
jóvenes de nuestros programas sociales y educativos porque se
tiene miedo de ellos, porque nadie espera nada bueno, ni de
ellos, ni de sus familias? ¿Qué sentido tiene la vida, cuando
quienes luchan por la justicia hablan en nombre de los pobres,
sin tan siquiera encontrarlos?
Y qué sentido tenía la vida para Joseph Wresinski, ese niño
nacido en situación de miseria que, cuando se hizo hombre,
nos reunió el 17 de octubre, hace ahora exactamente 30 años,
y que daba testimonio de “esos millones, de niños, mujeres y
padres muertos por la miseria y el hambre”, de “esos pobres de
todos los tiempos, y aún de hoy, huyendo por los caminos, fugitivos de un lugar a otro, despreciados y deshonrados”,
¿En qué dirección nos impulsó a actuar para que el mundo recobrara el sentido?
Siguiendo sus pasos, miles de mujeres, de hombres, de jóvenes y de niñas y niños en el mundo entero, como nosotros
hoy, han rechazado la culpabilidad, la fatalidad de la miseria y que se desperdicie su inteligencia.Se atreven a provocar
el encuentro entre quienes no pertenecen a su mundo, ni habitualmente acuden a las mismas escuelas, ni han recibido
la misma educación. Encuentros de corazón, de manos, de inteligencias.
Encuentros considerados hasta entonces como algo imposible, entre quienes mueren de inutilidad y quienes tienen
siempre demasiado trabajo, entre las personas más humildes y las personas que ocupan los más altos cargos de este
mundo.
Al generar estos encuentros inesperados, descubren juntas el orgullo de poder reconocerse de una misma humanidad,
de ser capaces de realizar insospechadas transformaciones portadoras de esperanza para conseguir un mundo liberado
de la miseria. Siembran la esperanza de nuevos encuentros.
Responden así al cuestionamiento formulado por el padre Joseph Wresinski durante el encuentro de defensoras y
defensores de los derechos humanos del 17 de octubre de 1987:
“Y ustedes, ¿serán los iniciadores de este nuevo camino donde la justicia prevalecerá sobre el beneficio y la explotación,
la paz sobre la guerra, donde la justicia y el amor, por fin, estén reconciliados?”.
Sí, es hora de atrevernos a continuar estos encuentros, el 17 de octubre y todos los días.

Índice de contenidos Carta a nuestros amigos en el mundo nº98

  • La valentía de una comunidad:
    Este equipo itinerante recorre en canoa la región
    amazónica para llegar hasta las personas más marginadas y los pueblos indígenas.
  • El encuentro con diferentes mundos despertó algo en mí: “Me llamo Salwa y soy maestra. Siempre deseé permitir a los niños más desfavorecidos acceder a la cultura”.
  • Hoy todo ha cambiado: ‘APROJUMAP (Asociación para la PROmoción de los HERmanamientos y de la Amistad entre los Pueblos) tiene por misión contribuir al desarrollo económico y social del mundo rural ruandés luchando contra la pobreza. Lo hace
    en colaboración con los sectores administrativos ruandeses y algunos municipios belgas.
  • El circo es como un arco iris: ¡ves lo
    bonito que es, sin mirar hacia abajo!
    La Fundación Parada Rumanía, creada en 1996 por el
    payaso franco-argelino Miloud O., da trabajo a las niñas y niños que viven en situación de calle para infundir en ellos ganas de vivir y de reintegrarse socialmente, movilizando sus capacidades artísticas, que a menudo son muchas.

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