Transformar su propia comunidad

Durante la Campaña Pobreza Nunca Más – Actuar Todos por la Dignidad, ATD Cuarto Mundo impulsó la escritura de historias de resistencia y cambio, de luchas colectivas que muestran que si las personas se unen pueden lograr que la miseria retroceda.
Historias de resistencia que ponen en evidencia que la miseria se puede evitar.
La siguiente historia está escrita por David Meyer (EE.UU.).

En el Centro Social donde trabajaba, una mujer a la que llamaban Toni vino a pedirnos dinero para dar de comer a sus hijos. No podíamos satisfacer su petición, pero la recibimos, tomamos tiempo con ella para realizar una visita al centro, explicar el espacio dedicado a la informática, las clases de baile y de piano, y le hablamos del «Micrófono Abierto», un escenario libre, así como de las comidas colectivas que se realizan mensualmente. Había mostrado un gran entusiasmo por la sala de informática y había preguntado si podría leer un poema o un texto breve en la próxima celebración del «Micrófono Abierto». ¡Desde luego!

Desde entonces viene todos los días con su ordenador para escribir, y escribir, y escribir. Varias personas del personal del Centro Social se quejaron de que su hijo de siete años se pasaba el día viendo la televisión y de que Toni estaba todo el día en la sala de informática, mientras que los otros usuarios únicamente venían de un modo ocasional. Como directora del centro, me empujaban a vigilar y contar las horas gratuitas de Internet que beneficiaba Toni y el tiempo que su hijo pasaba viendo la televisión. En ocasiones, dejaba a su hijo en el centro y se iba a su casa a cuidar de su pareja, ya mayor, que no podía trabajar. Me pedían también que lograra que más personas participaran en el espacio de informática. Sin embargo, era evidente que Toni buscaba trabajo, había sido chófer de autobús, yo lo sabía porque nos había pedido ayuda para realizar su currículum vitae y sus cartas de presentación.

  • Un día nos explicó que el hecho de venir al centro le ofrecía un espacio para poder pensar. Añadió que decía a sus hijos: «Mamá va a trabajar al centro». Venía todos los días, se quedaba hasta el cierre, se relacionaba con los usuarios y con las personas del barrio presentes en el centro y trabajaba con su ordenador.

Cuando vino a compartir su historia en el espacio «Micrófono Abierto», todos los presentes estábamos muy conmovidos. También leyó tres poemas. Informó a todas las personas presentes que pensaba publicar en breve su primera recopilación de poemas. Tuvimos entonces la confirmación de que trabajaba, y lo hacía sin percibir ningún salario.

  • Pasaron los meses y Toni siguió viniendo al centro social y nos pidió que releyéramos su libro. Durante el espacio «Micrófono Abierto», en ocasiones, cantaba sus poemas en forma de blues.
    ¡Qué voz! En el público, su hijo, su hija y una amiga vinieron a ver el «trabajo de mamá».

Eso no fue todo. Para alguien que vivía en situación de pobreza y que afrontaba dificultades para conciliar la vida familiar con la determinación de seguir trabajando, Toni tenía un don impresionante para establecer lazos entre las personas. Este talento se puso de manifiesto cuando se propuso animar cada semana un espacio de «Micrófono Abierto».

Toni estaba muy atenta a todos los detalles de la preparación. Llevó manteles, velas y cortinas para transformar la gran sala del centro en un club de jazz. Su iniciativa tuvo mucho éxito. Como estaba todo el tiempo en el centro y había establecido lazos con músicos, poetas y artistas que trabajaban con ella, había comprendido que los miembros de la comunidad necesitaban un espacio, un club para compartir su talento, su arte. Del mismo modo que habíamos pensado que una comunidad pobre necesitaba un escenario libre donde invitar a otros artistas de otros medios, ella quería ir más allá y reunir cada semana artistas locales.

La noche de la inauguración, el Consejo de Administración pudo comprobar los logros que se obtienen de los proyectos cuando se les da el tiempo necesario para que se desarrollen; mientras que antes parecía más bien que pensaban que los medios del centro no se empleaban de manera adecuada.
¿Qué es lo que había ocurrido?

  • El centro, sin saberlo, había permitido la emergencia de una persona capaz de transformar su comunidad. Tanto para el centro social como para Toni, supuso un nuevo punto de partida; se le propuso desarrollar su proyecto y recibir un salario por ello.

También vio, con orgullo, la publicación en línea de su libro: From Me to You (De mí para ti)

Para saber más, visite el blog 1001 Historias de Resistencia